ZaZen

  

Las cosas buenas dejan de ser buenas si gozamos de ellas torcidamente.  Disfruta de pura dulzura, abraza con fe  la vida  sino esta se convierte en fuente de amarguraEl arte, aunque no cura todos los males de la sociedad, sí tiene es un gran poder de humanización y sensibilización. 

Profundizar y ensanchar la sensación de ser clarificando y consolidando el contenido esencial de la conciencia a eso conlleva el estudio de la propia vida. De las delicias surge el dolor; de las alegrías, la tristeza.

¿Qué es la vida del hombre sino el fantasma de un sueño? Por la mañana se levanta feliz, luego está en el potro del tormento; en esta hora es un dios, a la siguiente será menor que un gusano; en un momento ríe, y en el siguiente llorará. Sin embargo, ni la comodidad ni el dolor se han fijado en él; no ha llegado a ser mayor, ni menor; no tiene causa para reír, ni razón para sufrir; por lo tanto ninguna de ambas cosas permanecerá con él.


 El necio, no sentirá nunca el deseo de verse a sí mismo, se querrá demasiado y en modo alguno estará dispuesto a revisar su conducta y su modo de ser. Se plantea que el humor budista es inofensivo, terapéutico y espiritual, en función de promover emociones conscientes y constructivas ante las incongruencias de la vida.
 
Ejercita tu mente en la contemplación y tu cuerpo en la acción, y preserva la salud de ambos. Entra en comunión contigo mismo. 
el Sutra del loto, del budismo mahayana, el Buda contempla una flor de loto. Mahākāśyapa sonríe, y el Buda declara que le ha transmitido el Dharma sin palabras, es decir, de una forma inmediata.  Esta conexión entre sonrisa y la iluminación también se sugiere en la mítica figura de Budai, Butai, Putai o Miluo Fo (en China), o Hotei (en Japón), el bodhisattva gordo y sonriente que simboliza a Maitreya, el Buda del Futuro. 

Los fundamentos, de cada ser humano.  Una persona practicante zen influye en el cosmos entero.
¿Comemos, nos vestimos? ¿Por qué hacer un problema de eso?  ¿por qué estar en otras cosas mientras estamos comiendo y vistiendo? No huyas de los hechos, no los llenes de tantos significados, símbolos y advertencias. Da sin esperar recibir nada a cambio. sin miedo a perder 

El recto lenguaje, la recta acción y los rectos medios de vida son conceptos importantes en el budismo y se refieren a cómo uno debe comportarse y vivir de manera correcta y virtuosa.

El recto lenguaje se refiere a la importancia de hablar de manera veraz, honesta y respetuosa. En el budismo, se cree que el lenguaje puede tener un gran impacto en los demás y en uno mismo, y que el uso de palabras incorrectas o irrespetuosas puede causar sufrimiento a otros y a uno mismo.

La recta acción se refiere a la importancia de actuar de manera ética y justa. Esto incluye evitar hacer daño a otros seres vivos y tratar a todos con respeto y compasión.

Los rectos medios de vida se refieren a la importancia de vivir de manera sana y equilibrada. Esto incluye evitar excesos en el consumo de comida, bebida y otras cosas y enfocarse en actividades que sean beneficiosas para uno mismo y para los demás.

Se cree que al cultivar estas virtudes, uno puede desarrollar la mente y el intelecto de manera más clara y sutil, lo que puede ayudar a alcanzar la sabiduría y la comprensión profunda.

 
En el budismo Mahayana no se trata de suprimir las pasiones, sino de saber controlarlas para que su energia sea fuente de actividad, sabiduria y compasion  verdaderas.
Las pasiones, los deseos, son el agua del satori.
Es necesario tener ilusiones y transformarlas en sabiduria para ayudar al conjunto de los seres vivos. Las paramitas son medios para ello.
1 Dana: el don
2 Sila: la observancia de los preceptos.
3 Kshanti: la perseverancia energica.
4 Vyria: la asiduidad.
5 Dhyana: la meditacion. 
6 Prajna: la sabiduria.
 

Paṭiccasamuppāda (pali; sánscrito: pratītyasamutpāda), traducible como «surgimiento dependiente» u «originación dependiente», es un término budista temprano que ha adquirido dos significados diferentes, aunque compatibles.

En un sentido general, se emplea para referirse al descubrimiento de que todo en el mundo se debe a causas y efectos. Las cosas no son fijas y eternas, sino que llegan a ser debido a determinadas causas, permanecen mientras se dan las condiciones apropiadas y se convierten a su vez en condición para cosas futuras.

En un sentido más específico, alude a una serie de doce eslabones (nidāna) que ilustra cómo y por qué existen los seres. El primero de tales eslabones es la ignorancia (1, avijjā), que condiciona las formaciones volicionales (2, saṅkhāra): actos, palabras e intenciones ignorantes, con consecuencias kármicas. A la muerte, estas formaciones condicionan la conciencia (3, viññāṇa) que renacerá en otro lugar: dicha conciencia condiciona un futuro cuerpo-mente (4, nāma-rūpa). Los sentidos de ese ser (5, saḷāyatana) condicionarán el contacto sensorial (6, phassa), que permite experimentar sensaciones (7, vedanā) placenteras, desagradables o neutrales.

En el común de los seres, dichas sensaciones despiertan el deseo (8, taṇhā), que trae consigo el aferramiento (9, upādāna). El resultado de aferrarse a las cosas es el devenir (10, bhava), la continuación de la existencia samsárica que resultará en un nacimiento futuro (11, jāti), con el corolario inevitable del envejecimiento, la muerte (12, jarā-maraṇa) y otros sufrimientos. Tenemos, pues, tres vidas entrelazadas: las voliciones ignorantes de un ser condicionan el nacimiento de otro, cuyo apego por los objetos sensoriales condiciona el nacimiento de un tercero.

 

Contempla tu poder, contempla tus necesidad y tu relacion experimenta la realidad de cualquier fenómeno en sí mismo, así descubrirás los deberes de la vida y obtendrás dirección en todos tus caminos. (dharma)
Se halla la superación del sufrimiento no en la dirección de alejarse de este «sufriente mundo», sino dirigiéndose hacia él de otra manera. Logro esta reorientación volviendo mi atención hacia los otros y hacia mí mismo, pero de un modo más originario al acostumbrado en la vida cotidiana. Ese modo más originario, desde el cual simultáneamente reconozco lo que el otro y lo que yo realmente somos, es el del «llamado». la «coproyección viva» entre mente y hecho: aprehendo qué es realmente aquello frente a mí al entrar en sintonía con ello.  

 la enseñanza del Sutra del corazón: forma es vacío, vacío es forma. Recordemos: desde el punto de vista de este sutra, forma y vacío son no duales, es decir, no los podemos separar, aunque no signifiquen exactamente lo mismo. Ahora bien, afirmar que «forma es vacío» (ir en la dirección del vacío) es la sabiduría que reconoce la insubstancialidad de todas las cosas y, por tanto, la superación de todos los apegos que nos atan al sufrimiento. Por otra parte, afirmar que «vacío es forma» (ir en la dirección de la forma) es dirigirse compasivamente hacia todos los seres para ayudarles.


HISHIRYO es la conciencia cósmica, y no la conciencia personal. Podemos experimentarla durante Zazen. Durante Zazen pensamos en nuestras ansiedades, en nuestra vida cotidiana, en nuestros amigos, en nuestras vacaciones, en todo los fenómenos que provienen de nuestra memoria, pero si nos concentramos profundamente sobre nuestra postura, sobre la respiración, podemos detener los pensamientos, podemos olvidarlo todo y armonizarnos con el pensamiento cósmico. El subconsciente surge así a la superficie, gracias a este abandono. Los pensamientos se alargan, se ensanchan profundamente y alcanzan la conciencia universal. Este es el arte esencial del Zazen.

El Maestro Dogen escribió: "Pensad sin pensar. ¿Cómo se piensa sin pensar? Pensando desde el fondo del no-pensamiento. Esta es la dimensión cósmica, HISHIRYO".

La palabra no puede explicarla. Sólo podemos acceder a este estado a través de nuestra experiencia vivida.

HISHIRYO es la armonía de las visiones objetivas y subjetivas, la ultima conciencia, más allá del espacio y del tiempo, la conciencia más excelente, global, universal, mas allá de todos los fenómenos, mas allá del pensamiento y del no-pensamiento. 


 No fue después de comprender esta verdad cuando superó el sufrimiento: advertir esta realidad equivale de por sí a una remoción del sufrimiento. O sea que la comprensión de la verdad es la salvación misma. Decimos “advertir” o “comprender”, pero la comprensión de la verdad está siempre al alcance de la mano.

No es después de practicar el zazén cuando nos damos cuenta de la verdad; aun antes de practicarlo, la comprensión está en nosotros. La iluminación no se alcanza después de entender la verdad. Darse cuenta de la verdad es vivir, existir ahora y aquí. No es, pues, cuestión de comprensión o de práctica. 
Es un hecho esencial. En este sutra, Buda se refiere al hecho esencial que enfrentamos en todo momento. 
Sé recto en tu goce, y permanecerás en tu poder; usa tu vida como  como gimnasio psicológico. Hay que soltar, no hay que coagularse con la energía. Siempre mirar su existencia a la luz de la práctica. 
 
Víve con mente receptiva, con espíritu del despertar

 De la misma manera que en toda obra de arte, el artista debe saber darse enteramente sin ocuparse de alcanzar la gloria para expresarse en una obra bella, pura, autentica, así mismo obtendrá la Sabiduría de penetrar en las cosas profundamente y abandonarlas. 

Mushin quiere decir "no-pensamiento", "inconscientemente", "pensar sin pensar", "no pensar". Es la esencia del Zen. Durante la vida cotidiana, si hacéis o queréis algo conscientemente no sois mushin. Si lo hacéis con el pensamiento, no es Zen. Esta es la razón por la que el entrenamiento y la práctica con los músculos y con el cuerpo es tan importante. También para hablar es importante. La mayoría de las personas hablan después de que el cerebro haya dado la orden. Si sois mushin o hishiryo, podréis hacerlo inconscientemente, sin pensamiento.Por ejemplo, un profesor debe pensar antes de responder cuando le hacéis una pregunta. Pero el monje Zen responde sin pensar, inconscientemente. Por eso el mondo Zen es tan importante. Yo pienso, desde luego, en vuestra pregunta, pero respondo inconscientemeftte. Esto no es posible en la educación moderna, por eso la educación Zen es tan importante.Lo mismo sucede con la acción. Primero piensa el cerebro, después se actúa. Esto no es mushin. Mushin quiere decir que es el cuerpo el que piensa. Si comprendéis esto podréis comprender el Zen. La mayoría de las historias Zen tratan de mushin. 
La sabiduría no es lo mismo que el conocimiento intelectual. En la vida cotidiana la mayoría de las personas, cuando conversan responden después de pensar. Las personas verdaderamente inteligentes titilizan la sabiduría y no piensan. Hablan y responden por intuición. El conocimiento no es lo mismo que la sabiduría. Gracias al zazen se puede comprender cómo hablar inconscientemente. Nuestro cerebro superficial descansa durante el zazen y nuestro cerebro interno se desarrolla y capta la actividad. En el mondo, mis respuestas surgen del cerebro interno. La actividad proviene del cerebro interior. Mi cerebro interno os responde inconscientemente, mushin. Un mondo Zen no es lo mismo que un examen oral en la universidad. Hablar con conocimientos no es hablar con sabiduría. Si practicáis el zazen durante toda vuestra vida, al final podréis obtener esta sabiduría.
Durante el zazen podéis mirar y comprenderlo todo objetivamente. Si miráis las cosas subjetivamente todo lo veréis complicado. Estaréis tristes, preocupados. Si hacéis un zazen profundo es como si entrarais en vuestro ataúd. En este momento no hay ni bien ni mal.¿Qué hay que conserve su importancia ante la muerte? Nada es tan importante. Durante el zazen se vive subjetivamente la experiencia de la muerte. Todo vuelve a la tranquilidad.
 
Hablar de la dimensión psíquica o mental de la persona es considerar aspectos neurológicos,
afectivos, cognitivos, ejecutivos o metacognitivos (que incluyen el tipo o la calidad de las
relaciones sociales o del funcionamiento social). En cuanto a los aspectos afectivos, están
constituidos por el estado de ánimo, los impulsos y las emociones que pueden dar lugar a
elaboraciones más complejas como la autoestima o la empatía.
 
 También se tienen en cuenta aspectos cognitivos, desde los más básicos, como la atención, la sensación y la memoria, hasta los más elaborados y superiores, como el lenguaje, que hacen posible la gestión de la
información, y que dan lugar a elaboraciones más complejas como la percepción que uno tiene de sí mismo o las auto-atribuciones. Se deben tener en cuenta los aspectos ejecutivos que influyen en la planificación o selección de estrategias o en la regulación de actos que condicionarían el autocontrol o la interacción. A nivel metacognitivo, están los aspectos que trascienden por completo a los anteriores, ubicándose en la esfera espiritual, como el pensamiento o la capacidad de amar. Pensar y amar introducen implícitamente la libertad y
Espiritualidad y salud mental son las características que diferencian al ser humano de otros animales, que también tienen funciones psíquicas.
En este nivel, la espiritualidad en relación con la calidad de vida y como protectora de la
salud física y mental actúa como recurso psicosocial en el bienestar emocional y promueve
aspectos como la resiliencia, el afrontamiento positivo o el apoyo social, ofreciendo pautas,
guías o estrategias para afrontar el sufrimiento de la enfermedad mental sin alteración de la
conciencia. Se podría decir que es una experiencia trascendente única, específica y personal. Puede identificarse con la búsqueda personal y propósito de la vida (Frankl, 1945). De ahí su vinculación con procesos como el afrontamiento o la resiliencia en el contexto de situaciones estresantes o problemáticas y su eficacia confirmada en enfermedades mentales como la depresión, el suicidio, la ansiedad,
la psicosis y la drogadicción, así como en enfermedades de carácter físico.
 

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